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Wang Yao, el estudiante chino

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Wang Yao, el estudiante chino

Mensaje por Wang Yao el Mar Ene 22, 2013 9:46 am

(Wang Yao)






Datos del personaje

Nombre completo. Wang Yao.
Sobrenombre. Nini.
Edad. 17 años.
Nacionalidad. China.
Orientación sexual. Pansexual.
Escuela y curso Penúltimo año de secundaria.
Nombre del usuario. Ina


Historia

Yao nació en una familia de clase media cuya padre, con mucho esfuerzo logro darle un buen pasar. Al ser hijo único el chico debería haber sido un solitario pero cuando pequeño adopto a un vecinito como su hermano menor por un par de años pero el pequeño tuvo que volver a su natal Japón y no volvieron a verse. Yao lo recuerda ligeramente aunque sabe que lo quería mucho.
El padre, gracias a su esfuerzo, logro abrir una pequeña empresa que con el tiempo prospero lo suficiente como para asegurar el futuro de su hijo en una prestigiosa escuela, el chico tuvo que sacrificar mucho de su tiempo libre para cumplir con las expectativas de su padre y no disfruto del todo sus primeros años de juventud. En sus viajes de la escuela a casa acostumbraba a ver a un anciano que practicaba Tai-chi en el patio de su casa, el chico, fascinado con el arte marcial, se quedaba largos minutos mirándolo hasta que un día el anciano, un maestro en esa arte, le ofreció enseñarle, Yao, encantado con la idea, pidió autorización en casa y a los pocos días ya practicaba a diario con el anciano. Antes de fin de año ya era un experto y el abuelo siempre le decía que él había nacido con el donde ser un gran artemarcialista. Lamentablemente, años después, sus padres decidieron enviarle a una famosa academia en el extranjero, Yao no tuvo más opción y con pesar se despidió del anciano que se había convertido en un buen amigo para él prometiéndolo visitarle cada vez que tuviera que volver a China. Yao nunca logro explicarse porque sus padres lo enviaron a ese lugar siendo que en su propio país las academias se consideraban de las mejores del mundo. Durante los primero años en la academia se mantuvo con el perfil más bajo que pudo intentado no destacar exageradamente en nada, cosa que no le costó mucho puesto que el nivel exigido era mucho mayor del que esperaba, tampoco había hecho grandes amistades.
Tristemente en su último viaje a China el anciano estaba enfermo y poco antes de volver a la academia falleció, Yao, que lo acompaño hasta el último minuto, escucho sus deseos de que fuera un joven feliz, lleno de amistades y amor. Al volver a la escuela decidió conseguir amigos y quizás un amor de juventud.



Prueba de Rol

Cada vez que el chico chino se sentía triste o estresado recordaba la enseñanzas de su anciano maestro, cada postura del Tai-chi, cada movimiento, cada respiración tomaba toda su concentración al extremo que todo a su alrededor desaparecía y solo contaba con su cuerpo y su energía. Después de unos minutos así toda molestia o preocupación se esfumaba. Podía pensar con más claridad y así todas las soluciones venían a su mente.
Esa tarde sentía que lo necesitaba, había vuelto a ver a aquel chico, el chico de cabello negros y ojos oscuros que le hizo latir el corazón de forma diferente. Durante los primeros años no le había tomado atención a nadie en particular pero desde la muerte de su maestro decidió vivir más adecuadamente para su edad. Fue allí que lo vio y algo dentro de él se removió. Aun no lograba ponerle un nombre a ese sentimiento pero estaba allí y lo obligaba a volver al Tai chi mas seguido que ninguna otra cosa en su corta vida.




Descripción física
Altura: 169cm.

Ojos: Sus ojos son de un color oscuro, siendo marrones en realidad. Algo grandes y rasgados, a pesar de tener un color definido, también puede variar dependiendo de la iluminación de un lugar. Se sabe, que a veces, dependiendo de la luz, pueden verse de un hermoso tono ámbar, y si no hay mucha luz, toman un tono achocolatado. Son muy expresivos, y a pesar de que Yao intente mentir y ocultar algo, es prácticamente imposible, pues estos lo dejan siempre al descubierto.

Pelo: Tiene el cabello lacio, de color oscuro y manejable, llegando un poco más debajo de sus hombros. A diferencia de algunos, él lo trae largo y casi siempre atado en una coleta baja, siendo extraño que lo tenga suelto y siempre deja su frente al descubierto. Esta muy bien cuidado y su color oscuro dependerá de la iluminación del lugar, variando del marrón oscuro al negro. En ocasiones, dependiendo, podrá dejarlo suelto y recoger parte de los mismos con una cinta, haciendo más fácil la tarea de dejarlo suelto y sin su típica coleta.

Constitución: Curiosamente, a pesar de tener un apetito voraz, el chino no engorda, sin importar lo que esté comiendo. Dicho sea de paso que come literalmente, lo que sea. Es delgado y se mantiene en forma gracias a las artes marciales, aunque a pesar de todo, no tiene una musculatura marcada y en ocasiones, lo confunden con el género opuesto y por lo tanto, es andrógino. Su piel es blanca, teniendo cierto tono amarillento gracias a su origen asiático.
Descripción psicológica
Una persona sociable y alegre, alguien que a la hora de socializar, no tiene ningún problema al hacerlo, pues le agrada bastante. Está muy seguro de sí mismo, algo que demuestra bastante con sus sonrisas seguras. Le gusta conocer a las personas a las cuales apenas le habla, comportándose de forma cordial con la misma, sin ningún momento faltarle el respeto. No soporta en ocasiones aquellos silencios incómodos y mucho menos, no tolera las peleas, siendo algo que le gusta evitar si le es posible y en caso de que ocurra una, buscará la forma de resolverla. Lamentablemente, la gente no le suele prestar mucha atención cuando él intenta resolver una discusión, sin importar qué ofrezca a cambio de que esta se termine.

Pero claro, como toda persona, Yao tiene sus manías, defectos e igualmente, sus virtudes. Una de sus virtudes en su sinceridad, el poder decir las cosas tal y cual son y sin rodeos, odiando los cosas rebuscadas. Si algo le ha molestado, lo dirá, si algo le parece bien, también lo dirá. Por ser una persona sincera, odia las mentiras, detestándolas de sobremanera, especialmente si vienen de alguien que él conoce bastante bien. Aunque a veces, su sinceridad le puede jugar en contra cuando intenta disimular que algo no le ha molestado, pues sus gestos faciales van variando dependiendo de la situación. Casi siempre cuando alguien le miente, suele darse cuenta de la mentira, aunque a veces, dependiendo de la confianza que le tenga a la persona, creerá en la misma.

Una cosa que también resalta de él es el ser extremadamente supersticioso, aunque no es del todo religioso, claro está. Es muy tradicional en cuanto a las cosas de su país se trata, odiando casi todas las tradiciones que vengan de occidente. Según él, esas tradiciones sólo hacen que la gente de su país, China, se olvide de las que realmente importan. Puede llegar a ser alguien caprichoso, dependiendo de la situación. Está acostumbrado a que cuando hay que hacer algo en equipo, o algún trabajo, él tener que ser el líder, y en el caso de que esto no pase, le gusta tener algo a cambio. Cuando no obtiene lo que desea, suele enojarse bastante, resaltando así de esa forma, su lado infantil, que se hace bastante visible en cuanto a sus gustos se trata. Algo dormilón, y a su vez, glotón, le encanta todo lo que tenga que ver con comer y dormir, casi siempre se pone muy de mal humor cuando lo despiertan de sus siestas, especialmente si lo hacen de una forma muy brusca. Adora comer, por lo que siempre pone la cena por sobre todas las cosas.

Desde muy pequeño ha deseado ser un hermano mayor para las otras personas, pero para su mala suerte, siempre terminan ignorándolo. Tiene una enorme paciencia con los niños pequeños, pues le agradan bastante y es muy amable con los mismos, aunque dependerá también de la conducta del pequeño, pues si el niño dice algo que es de su desagrado, puede llegar a alterarse un poco. Bastante protestón y quisquilloso, a veces se le ve contento y en otra, por más mínima que sea la acción contraria, puede molestarse y comenzar a protestar, casi siendo tan irritable como un niño pequeño. Dueño de una paciencia a medias, no es bueno irritarle ya que puede llegar a protestar y a alzar la voz. También puede llegar a ser medio histérico, dependiendo de la situación en la que se encuentre.

Orgulloso y bastante obstinado, no acepta las cosas que le dicen (dependiendo de que sea) y más si es algo que le ha avergonzado. Odia las insistencias y más que le hagan caritas, pues sabe muy bien que eso le hace desistir a lo que ha dicho. Para que acepte algo, deberá haber una buena razón, mientras tanto, él seguirá negándolo por sobre todas las cosas, sin importar qué. Es bastante vergonzoso a decir verdad, y suele disgustarse cuando esto pasa y se nota claramente por el fuerte color rojizo que toman sus mejillas. Dependiendo de que haya sido lo que le avergüence, puede llegar a protestar bastante. Incluso, si la persona no desiste con hacerle avergonzar, puede llegar a actuar de forma un poco violenta (sin propasarse, obviamente), claro que esto variará por persona, siendo obvio que no piensa golpear o lanzarle algo a una persona que acaba de conocer.

Su gran debilidad siempre lo serán las cosas tiernas, aquellas que se le hacen muy dulces. Casi siempre, en el momento que ve algo tierno se sonroja con fuerza, deseando tener entre sus manos aquello y abrazarlo con fuerza. Pueden pasar dos cosas, siempre variando por la situación y estás son: Resistirse al objeto, negándose y diciendo que no le pasa nada. Y la última, por supuesto, es tomarlo entre sus brazos y abrazarlo, murmurando cosas apenas entendibles sobre lo tierno del objeto.

Al ser una persona confiada, hacerlo sentir mal es algo difícil, más si no lo conoces. Si le conoces desde hace mucho tiempo, quizás sabrás aquello que si lo puede hacer sentir mal. Cuando se siente triste siempre intentará ocultarlo, y en caso de que alguien se dé cuenta, lo negará, enojándose si la persona continúa insistiéndole sobre el tema.

Podrá parecer una persona muy animada y contenta, pero a veces entra en algunos momentos de melancolía, donde suele ponerse triste y recordar cuan diferentes eran las cosas antes, reflexionando sobre lo ya mencionado.

Finalmente, tiene una excelente habilidad para leer la atmósfera, algo que lo ha ayudado y beneficiado a medida que pasan los años. Siempre sabrá que decir y qué no decir, dependiendo de la situación. Incluso, puede ser que en un momento esté avergonzado, y con un par de palabras de su interlocutor, hable como si no hubiera pasado nada, dejando eso atrás.


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Wang Yao
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Re: Wang Yao, el estudiante chino

Mensaje por Iván Braginski el Miér Ene 23, 2013 4:26 am


¡Ficha aceptada~!

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Iván Braginski
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